El Impuesto del Miedo en la Comercialización de Alimentos
Al visitar el supermercado o un tianguis y pagar por productos frescos como cebollas o aguacates, es probable que no te detengas a pensar en el “impuesto del miedo”. Este término se refiere a los costos no visibles que enfrentan los productores y comerciantes debido a la violencia y extorsión. Según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) y la UNAM, estos costos adicionales pueden encarecer el precio de los alimentos básicos entre un 10% y un 20%. A continuación, exploraremos cómo este fenómeno impacta a diferentes regiones productoras del país.
Veracruz: La “Administración Criminal” del Cítrico
Veracruz, siendo el principal productor de cítricos en México, enfrenta una situación alarmante. La rentabilidad de la producción no depende únicamente del clima, sino también de las cuotas que deben pagar. Producir un kilo de limón o naranja implica abonar hasta 4 pesos de “derecho de piso”. Regiones como Martínez de la Torre y Álamo han visto cómo la delincuencia ha tomado el control, cobrando por la fruta y monopolizando la venta de insumos a precios inflados en un 20%.
Miguel, un campesino de Álamo, comenta que la situación es insostenible; muchos prefieren emigrar a Canadá en lugar de trabajar bajo la presión de los grupos criminales. Tristemente, este primer trimestre de 2026, ocho productores fueron asesinados por negarse a pagar estas cuotas. Además, las rutas logísticas, como el corredor Veracruz-Puebla, son consideradas zonas de alerta máxima, elevando los costos de transporte en un 30% debido a los riesgos asociados.
Baja California Sur: Proveeduría Forzada en el Mar
En Baja California Sur, el “impuesto del miedo” ha evolucionado hacia un modelo de proveeduría forzada. La falta de vigilancia federal ha permitido que grupos delictivos se dediquen a la pesca y comercialización ilegal de productos marinos, compitiendo deslealmente con cooperativas legales. En destinos turísticos, restauranteros son “invitados” a adquirir únicamente de esos proveedores, lo que les obliga a aceptar estas condiciones para evitar represalias.
Michoacán: El Aguacate y el Limón Bajo Fuego
El aguacate en Michoacán es uno de los ejemplos más documentados de esta problemática, con un aumento de precio del 133%. Los productores deben pagar cuotas según el peso de su mercancía y adquirir combustible solamente en gasolineras controladas por organizaciones criminales. La situación del limón es similar; la violencia alcanza niveles críticos, como el asesinato del líder citricultor Bernardo Bravo Manríquez, revelando así un esquema de extorsión que deja a los agricultores sin márgenes de ganancia.
Carne y Granos: Un Socio Forzoso
El impacto del “impuesto del miedo” no se limita a frutas y verduras. En Zacatecas, Durango y Jalisco, el crimen organizado actúa como un socio forzado en la ganadería, cobrando entre 4,000 y 5,000 pesos por cada cabeza de ganado, según Juan Carlos Anaya, director del GCMA. En Tamaulipas, pescadores anónimos relatan que deben pagar 5 pesos por cada kilo de pescado o langostino, afectando severamente sus ingresos.
Tamaulipas: Extorsiones Variadas por Municipio
La extorsión varía de municipio en municipio en Tamaulipas:
- Matamoros: Se imponen tarifas a quienes buscan surtir productos para llevar fuera de la ciudad, con reportes de hasta 500 pesos por camión.
- San Fernando: Los compradores foráneos de la Ciudad de México absorben este costo, pagándolo por kilo, bajo la presión de llegar “sin complicaciones” a la capital.
Carreteras: Atracos y Costos de Seguros Impagables
El “impuesto del miedo” se manifiesta con gran violencia en las carreteras. Durante 2025, se registraron más de 16,000 atracos al transporte de carga, lo que resultó en pérdidas cercanas a 7,000 millones de pesos, afectando principalmente productos alimenticios y materiales de construcción. Según el diputado federal Armando Tejeda Cid, los costos de asegurar mercancías en México son de los más altos de la región debido al riesgo extremo. La AMIS ha evidenciado aumentos significativos en las primas de seguros, y en rutas claves las aseguradoras aplican sobrecargos o simplemente no ofrecen cobertura. Además, los costos operativos legales han aumentado, con el diésel a 28 pesos por litro y un incremento de hasta 24.4% en tarifas de peaje en abril de 2026.
Conclusión
El fenómeno del “impuesto del miedo” revela cómo la violencia y la extorsión afectan la producción y distribución de alimentos en varias regiones de México. Desde la agricultura hasta la pesca, los costos invisibles impactan directamente a consumidores y productores, dejando una huella negativa en la economía local.
Principales Puntos a Recordar
- El “impuesto del miedo” puede incrementar el costo de alimentos entre un 10% y un 20% en México.
- Regiones como Veracruz y Michoacán sufren extensivas formas de extorsión en su producción agrícola.
- La violencia en las carreteras ha llevado a pérdidas significativas en el transporte de mercancías.
- Los costos de seguros y operativos se han disparado, complicando aún más la situación para los productores.

