ESCÚINAPA, SIN.- La guerra que desangra el sur de Sinaloa cobró nuevas víctimas inocentes este domingo 21 de diciembre. Lo que inició como una mañana de estruendos de grueso calibre en zonas habitacionales de Escuinapa, terminó en tragedia con el reporte de dos víctimas colaterales, civiles que quedaron atrapados en el fuego cruzado de una ofensiva atribuida a la facción de “Los Cabrera”.
El avance de “El 02” y “El 03” en territorio sinaloense
Informes de inteligencia y el análisis de la reciente escalada violenta apuntan a que los ataques son dirigidos por los hermanos Alejandro Cabrera Sarabia, alias “El 02”, y José Luis Cabrera Sarabia, “El 03”. Este grupo delictivo, con base de operaciones histórica en Durango, ha dejado de ser una amenaza fronteriza para convertirse en el principal generador de violencia en los municipios de Concordia, Mazatlán, Rosario y ahora Escuinapa.
La prueba irrefutable de esta incursión es el rastro de las bajas tras los enfrentamientos. Peritajes de balística y la identificación de cuerpos en hechos recientes confirman que los sicarios abatidos portan identificaciones (INE) con domicilios en el estado de Durango, evidenciando el despliegue de células foráneas que buscan el control total de la ruta hacia el Pacífico.
Domingo de terror: Balaceras y parálisis vial
El enfrentamiento de hoy no solo dejó luto en familias ajenas al conflicto, sino que paralizó la conectividad del occidente del país. De manera simultánea a las ráfagas en las colonias, se registró un bloqueo total en la autopista Mazatlán–Tepic.
Transportistas y familias quedaron varados ante el temor de “quemazones” de vehículos, una táctica utilizada por el grupo de Durango para impedir el arribo de refuerzos federales y facilitar la retirada de sus brazos armados.
Un operativo sin resultados
A pesar del despliegue de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano tras el reporte del pánico en las calles, no hay personas detenidas. La impunidad con la que operan los hermanos Cabrera en la región ha puesto bajo presión extrema a las autoridades estatales, quienes se ven superadas por la capacidad de fuego y la movilidad de este grupo.
La población de Escuinapa permanece bajo resguardo voluntario, mientras las redes sociales se llenan de denuncias sobre la presencia de camionetas blindadas que circulan con la bandera de una facción que no da tregua, sin importar que civiles caigan en su avance.
Nota editorial: Como periodistas, no promovemos actos delictivos ni la apología del crimen; creemos firmemente en el estado de derecho y en la presunción de inocencia de toda persona mencionada mientras no se dicte una sentencia judicial.

