La Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. y su Impacto en América Latina
Recientemente, se han visto movimientos significativos que destacan la relevancia de América Latina en la política exterior de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Desde un bloqueo riguroso de buques petroleros venezolanos hasta un inusual rescate financiero a Argentina, la nueva Estrategia de Seguridad Nacional refleja una intención clara de ampliar la influencia estadounidense en la región.
Un Giro en la Doctrina Monroe
La Estrategia, publicada por la Casa Blanca el 4 de diciembre, enfatiza el deseo de restablecer el dominio estadounidense en el hemisferio occidental, anclándose en la famosa doctrina Monroe de 1823. Este enfoque busca frenar la inmigración ilegal, combatir el narcotráfico y fortalecer los lazos con aliados ideológicos y comerciales.
El documento describe que “tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe”. Esta visión ha sido apodada “corolario Trump a la doctrina Monroe”, una mezcla entre Donald y Monroe. Este término se popularizó en medios estadounidenses y está siendo analizado por expertos en relaciones internacionales.
Transición de poder de Monroe a Trump
Para Trump, consolidar su influencia en América Latina es crucial para fortalecer el poder global de EE.UU. El documento sostiene que “Estados Unidos debe ser preeminente en el hemisferio occidental para asegurar nuestra seguridad y prosperidad”. Según el investigador Will Freeman, esta estrategia es un “nuevo giro a una vieja idea”, sugiriendo una justificación ideológica para la intervención en la región, especialmente en relación con la inmigración.
El documento también advierte sobre los cárteles de la droga y las incursiones extranjeras, reflejando la esencia de la Doctrina Monroe original. Sin embargo, es importante enfatizar que este “corolario Trump” carece de detalles precisos sobre su implementación, lo que sugiere que no es un plan estratégico sólido.
Intereses y Desafíos en América Latina
La nueva estrategia reconoce que muchos problemas que enfrenta Estados Unidos tienen su raíz en América Latina. Se menciona que la migración ilegal es uno de los mayores desafíos, ya que la mitad de los inmigrantes en EE.UU. provienen de esta región, principalmente de México. Además, la presencia de los cárteles de drogas se presenta como un asunto de preocupación, dado que casi toda la cocaína que se consume en EE.UU. proviene de Colombia, Perú y Bolivia. Estas dinámicas hacen de América Latina un punto focal para los objetivos de política interior de Trump.
Bernabé Malacalza, autor del libro “Las cruzadas del siglo XXI”, sostiene que América Latina se ha convertido en una prioridad para EE.UU., constituyendo parte de su “frontera de seguridad interna”. A su vez, el documento señala la necesidad de limitar las incursiones hostiles, disparando alertas sobre la influencia de China en la región.
Reforzando Acuerdos Comerciales
Desde el punto de vista comercial, Trump busca revitalizar acuerdos con sus socios latinoamericanos, adoptando la filosofía de “América Primero”. La nueva política propone el uso de “aranceles y acuerdos comerciales recíprocos” como herramientas eficaces. Además, se enfoca en la estrategia de nearshoring, que busca transferir parte de la producción a países cercanos, posicionando a América Latina como vital para la reconfiguración de las cadenas de valor.
Política de Represalias y Recompensas
La presencia militar de EE.UU. en la región, simbolizada por el portaaviones USS Gerald Ford, también busca ejercer presión sobre gobiernos como el de Venezuela. El documento sugiere despliegues militares específicos y la posibilidad de utilizar “fuerza letal” como parte de su nueva estrategia de seguridad. Enfatiza que “la fuerza es el mejor elemento disuasorio”, reminiscente de la política de “paz por medio de la fuerza” de Ronald Reagan.
Además, EE.UU. propone recompensar a aquellos gobiernos y partidos que se alineen con sus intereses, apoyando a líderes que creen una “estabilidad razonable” en la región y reduzcan la migración y el narcotráfico.
Conclusión
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos refleja un enfoque renovado hacia América Latina, donde se busca no solo frenar amenazas, sino también aprovechar oportunidades dentro de la región. Sin embargo, persiste la preocupación por si esta estrategia finalmente podrá equilibrar los intereses de seguridad con el desarrollo y la cooperación en la región.
- América Latina se reafirma como un punto crucial en la política exterior de EE.UU.
- La nueva estrategia se inspira en la doctrina Monroe, adaptándola a los desafíos contemporáneos.
- Se busca fortalecer acuerdos comerciales y limitar influencias externas, principalmente de China.
- La política de recompensas podría favorecer a aliados que compartan intereses con EE.UU.

