Un Año Después del Colapso del Régimen de Al Assad en Siria
Hace un año, la situación en Siria dio un giro inesperado cuando la guerra que parecía haber ganado el presidente Bashar al Assad se volvió en su contra. Un grupo rebelde, encabezado por Abu Mohammed al Jolani y su milicia Hayat Tahrir al-Sham (HTS), avanzó desde Idlib hacia Damasco. Este líder, conocido también como Ahmed al Sharaa, ha sido nombrado presidente interino de Siria, mientras que al Assad se encuentra en el exilio en Rusia. A pesar de los desafíos que enfrenta esta nueva Siria, hay un notable alivio debido a la ausencia del régimen de los al Assad.
Los Desafíos del Nuevo Liderazgo
Aunque al Sharaa ha logrado forjar relaciones con naciones extranjeras como Arabia Saudita y Estados Unidos, su verdadero desafío radica en la complejidad del panorama interno sirio. Su autoridad es limitada y no se extiende a zonas controladas por los kurdos en el noreste ni a las regiones del sur, donde los drusos aspiran a su propio Estado. A lo largo de la costa, los alauitas, la secta de Al Assad, temen que se repitan los episodios de violencia que vivieron en marzo.
Un Cambio de Dinámica
Un año atrás, muchos de los nuevos mandos en Damasco eran islamistas sunitas. Al Sharaa, quien anteriormente tuvo vínculos con al-Qaeda y el Estado Islámico, ha logrado distanciarse de estos grupos y adoptó un enfoque más pragmático, considerando la diversidad religiosa del país.
Un Nuevo Futuro para Siria
La ofensiva de HTS en diciembre pasado, que tomó Aleppo en solo tres días, marcó un cambio significativo. Esto contrastaba con la prolongada lucha entre las fuerzas gubernamentales y las milicias rebeldes de años anteriores. La descomposición del régimen fue rápida, y muchos sirios perdieron la fe en un sistema que les había proporcionado opresión y miseria.
Entrevista con el Nuevo Líder
En una entrevista que realicé con al Sharaa en el palacio presidencial, él se presentó como un líder renovado, insistiendo en que “gobernarían para todos los sirios”. Sin embargo, su mensaje fue rápidamente descartado por Israel, y ciertos sectores yihadistas lo tildaron de traidor. Para al Sharaa, integrar esas críticas era esencial para consolidar su legitimidad a nivel internacional.
Desafíos Internos y el Estado Islámico
A pesar de su enfoque hacia Occidente, al Sharaa enfrenta la amenaza de grupos extremistas que aún operan desde el silencio. La percepción entre muchos sunitas es que al Sharaa ha traicionado su causa, lo cual podría desencadenar actos de violencia en su contra.
Relaciones Internacionales
Apenas semanas después de asumir el poder, al Sharaa recibió a una delegación de diplomáticos estadounidenses, y la recompensa por su captura fue retirada. Además, se han reducido las sanciones impuestas a Siria, dando un respiro económico al nuevo gobierno.
Riesgos Futuros y la Dificultad de la Paz
La estabilidad de Siria sigue siendo frágil. Existe la posibilidad real de que las tensiones sectarias vuelvan a resurgir. A medida que se acumulan las cicatrices de décadas de conflicto, el futuro del país parece incierto. Al Sharaa debe navegar por un paisaje complicado, dominado por viejos rencores y conflictos internos no resueltos.
Justicia y Derechos Humanos
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha expresado su preocupación por la lenta respuesta en materia de justicia en Siria. Las violaciones a los derechos humanos siguen presentes, y muchas comunidades están sufriendo la violencia provocada por discursos de odio.
Conclusión
Un año después de la caída de Bashar al Assad, Siria se encuentra en un estado de transformación. La figura de Ahmed al Sharaa, aunque controvertida, representa un cambio en la dinámica de poder. El camino hacia la paz es largo y lleno de obstáculos, pero es un paso necesario para la reconstrucción del país.
- Transición de poder: Ahmed al Sharaa se convierte en presidente interino de Siria.
- Desafíos internos: Limitaciones de su autoridad y tensiones sectarias continúan.
- Relaciones exteriores: Mejoras en las relaciones con Occidente y eliminación de sanciones.
- Violencia y derechos humanos: Persisten las preocupaciones sobre justicia y discriminación.

